viernes, 19 de agosto de 2011

No subestimemos a las redes

En Chile los medios de comunicación se sienten. Existe una gran variedad de estaciones de radios, diarios y medios escritos en general, además de uno que otro canal de televisión.

Si bien, alguien que no tiene mayor conocimiento podría creer que al haber un número relativamente alto de medios, éstos son diversos y pluralistas, y creer también que transmiten todo lo que la sociedad civil espera escuchar. Bien, esta persona está muy equivocada.

Los medios que todos vemos y escuchamos desde, Radio Corazón, Carolina o Cooperativa, en el caso de los diarios, con “La Cuarta”, “Las Últimas Noticias”, o “El Mercurio” y “La Tercera”, o incluso en televisión, con Canal 13, Mega, o Chilevisión, todos pertenecen a los mismos grandes empresarios.

Como futura periodista esto me hace pensar, ¿Qué es lo que realmente quiero comunicar? Y ¿Qué medio me va a permitir poder hacerlo libremente?

Cada uno de los medios de comunicación masiva anteriormente descritos, están delineados por una línea editorial, que es lo que guía a un periodista para saber de qué cosas puede escribir y cuáles no. Sin embargo el problema es que eso significa que cada vez podemos escribir menos lo que nosotros realmente queremos, o lo que la opinión pública espera encontrar porque el empresario Juanito Perez, le dijo al dueño del diario que no se podía escribir nada sobre él. Y lo peor de todo es que esto realmente pasa.

Nos están censurando. Ni siquiera hemos terminado estudiar y aprender sobre el periodismo y ya sabemos que saldremos a un mundo que va a estar lleno de prohibiciones y tapujos.

Es por esto que es momento de hacer algo. Y es donde entran en juego las redes sociales, donde cada uno es verdaderamente libre de hacer lo que quiera, escribir lo que se le antoje, buscar la información que estime conveniente e incluirla en sus publicaciones, y comentar.

Ese comentar es el clave de todo el asunto. La opinión pública cada vez es más activa, se fomentan entre ellos para explotar los comentarios y las publicaciones sin temas tabú, viviendo lo que es la libertad de expresión de mejor manera que las mismas instituciones gubernamentales.

El Centro de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales, es una iniciativa de la Facultad de Derecho de la UDP que da a conocer el estudio de los derechos humanos mediante una clínica especializada en litigio de interés público, de esta manera se puede dar a conocer el grado de vulnerabilidad que tienen los derechos fundamentales de las personas y se estudian y analizan las respuestas institucionales que se les dan a ellas.

Cada año esta institución publica un informe anual sobre sus los derechos humanos, en el que si bien habla de diversos temas, yo me voy a centrar en lo referente a la libertad de expresión.

El año 2009 entró en vigencia la ley de transparencia, que se empeña en dejar atrás todos los secretismos que había antes por parte de nuestros políticos y gobernadores, y que de esta manera, todas las personas tengan como derecho fundamental, tener acceso libre a la información pública, ejerciendo un control sobre nuestras propias autoridades. http://www.derechoshumanos.udp.cl/archivo/informe-anual/

El año 2010 se pulió un poco más este hecho y se llegó a hablar del derecho a emitir y recibir opiniones, y a la vez poder buscar y acceder a la información que uno estime convenientes sin censuras. http://www.derechoshumanos.udp.cl/archivo/informe-anual/

El problema, que es lo que tenemos que solucionar los periodistas del mañana, es que si los medios no nos dejan hacerlo por conflicto de intereses, lo tendremos que hacer por nosotros mismos, y las redes sociales nos permitirán poder ejercer nuestra labor de comunicar de manera verdadera y sin censura a la sociedad civil. No es en vano el dicho, “Si Mahoma no va a la montaña, la montaña irá a Mahoma”.